sábado, 28 de enero de 2017

Continúan los sabotajes en el alumbrado público de Calafell

La nueva contrata del alumbrado público de Calafell ha hecho 1.008 reparaciones, desde que el servicio arrancó el pasado mes de mayo. La contrata no da abasto para la total y absoluta precariedad en que se encontraba la red, agravada por la proliferación de actos de vandalismo, que causan una tercera parte de las incidencias. 

Se atienden todas las averías, aunque pasen unos días. Recordamos que existe un teléfono gratuito 900 103 078 para que la ciudadanía pueda informar de averías. 

¿Qué se han encontrado en 8 meses? De todo. Cintas adhesivas que tapan las células fotovoltaicas y que hacen que las farolas sigan encendidas durante el día, relojes manipulados para alterar el horario de encendido de luces o reguladores dañados son los sabotajes en los cuadros eléctricos de la iluminación pública detectados por la nueva empresa encargada del servicio. Incluso en calles donde por la mañana se había procedido a ajustar relojes o destapar células, por la noche habían vuelto a ser saboteadas (paseo marítimo de Segur, calle del Colegio Mosén Cinto de Segur donde el mismo día del arreglo llegaron a cortar los cierres de las tapas de las farolas, en las calles Jaume Jané de Calafell y Antoni Gaudí de Segur los vecinos vieron las luces encendidas de día porque se estaban reparando los cuadros eléctricos y por la noche los habían vuelto a abrir y sabotear, etc, etc, etc).

Tras las primera semana de funcionamiento de la nueva empresa, se tuvo el primer informe y un 80% de las incidencias en la iluminación pública de Calafell habían sido por sabotajes, según confirmó el alcalde Ramon Ferré (PSC). 

Mayo 2016
Las consecuencias de ese vandalismo han centrado las llamadas de los vecinos por incidencias como falta de luz en las calles o por estar las farolas encendidas en pleno día. La sospecha del sabotaje se ha confirmado mes a mes e incluso incrementado. Al principio de iniciarse el nuevo servicio hubo un día en el que se produjeron hasta seis fallos a la vez en diferentes puntos del municipio. Y en todos los casos se comprobó que los cuadros eléctricos habían sido manipulados. 

La manipulación intencionada de los cuadros de luz que controlan amplias zonas del municipio comenzó a detectarse hace unos 11 meses con el proceso de adjudicación del servicio a otra empresa, Rubatec, y que provocó la queja de otras que quedaron descartadas. Esa concesión también evitó absorber a todos los trabajadores de la empresa que hasta entonces gestionaba el servicio, lo que provocó protestas. 

La situación de sabotajes que afecta al servicio se incrementa día a día y cada vez son más extensas las áreas afectadas. La oscuridad total durante la noche en algunas zonas es lo que más preocupa a los vecinos. Sin embargo, es difícil cazar a los autores de sabotajes ya que la actuación es rápida y queda claro que los autores de los sabotajes conocen los equipos y la ubicación de los cuadros eléctricos. Desde el Ayuntamiento explican que algunos están en zonas que ni siquiera son visibles desde la calle. En solo los primeros seis meses de servicio, la nueva contrata del alumbrado público de Calafell hizo más de 600 reparaciones y más de una tercera parte (221) correspondieron a actos de vandalismo. 

Mientras tanto, se va completando el plan de desarrollo de los nuevos puntos de luz previsto en el contrato, que incluye cerca de 5.000 de los actuales 9.240 puntos de luz, y que se instalarán por todo el municipio. La empresa contratista, Rubatec SA, ha presentado un primer borrador, pero el Ayuntamiento ha pedido un trabajo más a fondo. El concejal responsable, Jesús Benedicto, explica que en cuestión de días se podrá elegir el modelo de luz "y empezaremos a instalar a toda máquina". 

Las nuevas luces serán de tecnología led, por su bajo consumo, ya que uno de los principales capítulos del contrato es un plan de inversiones de eficiencia energética y ahorro, dotado con 3,3 millones de euros. Por su parte, 1,9 millones de euros se destinarán a la renovación de la red. El resto del contrato, hasta 14,7 millones de euros, será el mantenimiento integral del alumbrado durante 15 años. Las luces con tecnología LED (Light Emision Diode, diodo de emisión de luz) consumen menos energía y duran mucho más que las bombillas convencionales, además de tener un coste de mantenimiento mínimo. 

 DIFERENCIA ENTRE ALUMBRADO CONVENCIONAL Y LED