viernes, 10 de febrero de 2017

Se cierra el acuerdo para transformar el camping El Buen Vino de Calafell en una zona lúdica


El alcalde de Calafell, Ramon Ferré, confirmó en el pleno municipal de septiembre de 2016 que los propietarios del antiguo camping El Buen Vino, situado junto a la estación de Renfe de la playa, querían iniciar una nueva actividad en los terrenos, y que estaban en el trámite de pedir la licencia para poder desarrollarla. La actividad sería «para potenciar el turismo y proporcionar un pulmón verde en el municipio», según dijo Ferré entonces.

 

La imagen que ofrece actualmente el camping a los que llegan en tren a Calafell, es de lo más lamentable y es lo primero que se ve al salir de la estación. Este camping está abandonado desde hace nueve años y ha sido ocupado en varias ocasiones. Después de una primera ocupación problemática, desde 2014 el camping está ocupado por una decena de personas que se encargaron de limpiar la zona y de darle un uso social. La asamblea de Parados del Baix Penedès les ha apoyado en diferentes momentos, como cuando solicitaron al consistorio que pudieran usar las duchas del Polideportivo Municipal.

Hoy en Calafell Radio, Ferré ha confirmado que ya se ha cerrado el acuerdo entre la propiedad y la empresa que quiere llevar la nueva actividad y llevará adelante el proyecto. La licencia está en camino de urbanismo con la intención de intentar que esté para este verano, si es posible (suelen tardar unos seis meses). 


Se conservará la pineda, prácticamente el único espacio natural que queda en la zona, donde habrá tirolinas, minigolf y otras atracciones enfocadas al turismo familiar. En agosto de 2016 ya se informó a los actuales ocupantes del camping de la intención de la propiedad y todos ellos son conscientes de que tendrán que marchar. Según dijo el alcalde en aquel pleno, algunos de los ocupantes son también usuarios de los Servicios Sociales de Calafell.